Ethereum prepara su mayor reestructuración desde The Merge
CoinMarketCap informa, citando a medios internacionales, de que Ethereum se encamina hacia la mayor revisión estructural desde The Merge. Según la orientación expuesta recientemente por Vitalik Buterin, en los próximos tres o cuatro años la red podría ir sustituyendo de forma gradual su método de validación, los esquemas criptográficos, la arquitectura de almacenamiento y el motor de ejecución, mientras las aplicaciones actuales tratarán de mantener compatibilidad con versiones anteriores.
El plan, bautizado como "Lean Ethereum", no se plantea como una actualización puntual, sino como una reescritura de largo recorrido. El artículo subraya que el anuncio llega con el precio de Ethereum todavía muy por debajo de su máximo previo y tras los recortes de presupuesto y plantilla en la Ethereum Foundation, un contexto que ha intensificado el escrutinio sobre su capacidad de ejecución.
Los STARK recursivos pasan al centro de la estrategia. La idea principal es evolucionar desde el modelo en el que "todos los nodos reejecutan las transacciones" a otro basado en "verificación mediante pruebas". Buterin plantea que los STARK recursivos sean la base tecnológica: una máquina realiza los cálculos complejos y el resto de nodos verifica una prueba comprimida, en lugar de repetir todo el procesamiento. De materializarse, disminuiría la carga de los nodos y se espera una mejora en la velocidad de confirmación. El texto lo describe como un cambio del modelo de seguridad, no solo un ajuste de rendimiento.
El rediseño también alcanza al almacenamiento. Buterin propone limitar el crecimiento del estado actual e introducir una nueva capa de almacenamiento de bajo coste. Tokens, NFT y algunas aplicaciones DeFi podrían migrar de forma voluntaria a esa capa para pagar menos comisiones, mientras que los protocolos con mayor dependencia del estado podrían permanecer en la estructura original. Según el artículo, Buterin estima que la nueva capa podría recortar el coste de uso a menos de una décima parte del nivel actual y aumentar de forma notable el volumen de datos soportado.
En ejecución, Ethereum estudia a largo plazo incorporar nuevas máquinas virtuales más allá de la EVM. El texto menciona RISC-V y leanISA como alternativas en debate, con la posibilidad de que la EVM pase a ser una capa de compatibilidad para evitar que las aplicaciones existentes tengan que reescribirse de inmediato.
La prioridad de seguridad cuántica se eleva de forma clara. El artículo sostiene que el cambio más visible no es la llegada de nuevas funciones, sino el peso creciente de la seguridad poscuántica. Buterin indica que los requisitos poscuánticos ya se están integrando en varios niveles y dejan de ser una preocupación lejana. Se citan como piezas expuestas a riesgos similares las firmas de usuario, el esquema de agregación BLS del nivel de consenso y el mecanismo de compromisos KZG asociado a los datos "blob". La hoja de ruta busca una cobertura poscuántica más completa para 2029.
El texto advierte de que la transición no se limita a sustituir algoritmos: las firmas y pruebas poscuánticas suelen ser más grandes y más costosas, por lo que deberán avanzar en paralelo con las capas de verificación basadas en STARK y con el diseño del gas para evitar un aumento relevante de costes de red.
En el corto plazo seguirán las actualizaciones habituales de escalado, con medidas como elevar el límite de gas, ampliar la capacidad de blobs y optimizar los tiempos de producción de bloques. El artículo señala que Glamsterdam incorporará un incremento significativo del gas, mientras que Hegota, prevista para finales de este año, podría ser la última actualización regular antes de la era Lean Ethereum.
Según los medios citados, la cuestión clave no es si la visión es lo suficientemente ambiciosa, sino si Ethereum podrá coordinar una revisión simultánea de verificación, almacenamiento, ejecución y criptografía en un entorno de reducción organizativa y competencia creciente. Para desarrolladores y usuarios institucionales, de ello dependerá que Ethereum mantenga su papel como red base en los próximos años.