1h atrás
Charles Schwab habilitará la compraventa directa de Bitcoin y Ethereum en cuentas de bróker para el gran público
Charles Schwab, con 38,9 millones de cuentas de corretaje activas y 12,22 billones de dólares en activos de clientes, dará el salto a la negociación directa de criptomonedas para su base minorista. Hasta ahora, sus clientes accedían a Bitcoin y Ethereum de forma indirecta mediante ETF, acciones vinculadas al sector cripto y futuros. El lanzamiento, escalonado a partir del segundo trimestre, pretende cubrir ese vacío con una oferta de compra y venta directa.
El nuevo servicio, Schwab Crypto, se prestará a través de Charles Schwab Premier Bank, SSB. Permitirá a los clientes que cumplan los requisitos operar directamente con Bitcoin y Ethereum. Estará disponible en todos los estados de EE. UU. salvo Nueva York y Luisiana, con un calendario que arranca con empleados y un grupo reducido antes de abrirse al conjunto de la clientela.
El movimiento no busca a un público "criptonativo". Schwab pone a prueba si la tenencia directa de BTC y ETH puede integrarse en el flujo habitual de un cliente de bróker tradicional. Si funciona, el efecto va más allá de la firma: diseño de producto, competencia entre intermediarios y una nueva capa de adopción minorista.
La arquitectura del producto marca un límite operativo claro. Schwab Crypto funcionará mediante una cuenta dedicada en una filial bancaria, separada de las cuentas de corretaje donde los inversores ya mantienen acciones, bonos y ETF. Los criptoactivos no cuentan con protección de la SIPC ni de la FDIC. Schwab no acepta depósitos en criptomonedas y no liquida operaciones de valores o futuros en cripto. El acceso masivo llega, pero bajo condiciones definidas y controladas por el bróker.
Un ejercicio de escala ilustra el potencial: con una adopción de entre el 0,5% y el 2% sobre sus 38,9 millones de cuentas, el número de titulares directos se situaría entre 194.500 y 778.000.
El calendario regulatorio explica por qué el hito se encamina a 2026: en cuatro meses se desactivaron tres fricciones institucionales clave. En enero de 2025, el SAB 122 revocó la guía SAB 121 sobre salvaguarda de criptoactivos, que había hecho poco atractiva la economía de custodia para la banca tradicional. En marzo de 2025, la OCC reafirmó que la custodia cripto, ciertas actividades con stablecoins y la participación en tecnologías de registro distribuido (DLT) son permisibles para bancos nacionales, y eliminó el requisito de no objeción supervisora. En abril de 2025, la Reserva Federal retiró su guía previa sobre cripto y pasó a supervisar estas actividades por el proceso estándar.
El CEO de Schwab, Rick Wurster, calificó esos cambios regulatorios como "bastante favorables" para que las grandes firmas amplíen su presencia en cripto, y el calendario del lanzamiento sugiere una relación directa entre la agenda política y la agenda de producto.
Hitos citados:
- Enero de 2025: el SAB 122 revoca el SAB 121, reduciendo una fricción contable en custodia cripto.
- Marzo de 2025: la OCC avala custodia cripto, cierta actividad con stablecoins y DLT; elimina la no objeción supervisora.
- Abril de 2025: la Reserva Federal retira su guía cripto y normaliza la supervisión.
- Marzo de 2026: un informe de Schwab señala que Bitcoin ha madurado como activo mainstream.
- 2T de 2026: inicio del despliegue escalonado de Schwab Crypto.
En marzo de 2026, Schwab publicó un análisis que describía a Bitcoin como un activo ya integrado en el ámbito generalista y que, según algunas métricas, habría mostrado menor volatilidad que ciertos valores de las "Magnificent 7". Ese reposicionamiento interno encaja con el paso a la negociación directa. Reuters recogió que, para Wurster, el usuario objetivo es el inversor que ya posee acciones y bonos y quiere mantener una pequeña porción de Bitcoin o Ethereum junto a esas posiciones, un público más acotado que el componente especulativo que impulsó los volúmenes de 2021.
Schwab entra en un terreno donde Fidelity ya está presente: su cuenta cripto permite comprar, vender y transferir criptomonedas desde la plataforma y la app junto a la operativa de corretaje. E*TRADE mantiene una página de "próximamente" para negociación directa de Bitcoin, Ethereum y Solana, y se ha informado de planes de Morgan Stanley para ofrecer el servicio a través de Zerohash en la primera mitad de 2026.
La diferencia es el efecto de normalización por escala. Cuando Fidelity abrió la vía de cripto directa, podía interpretarse como una apuesta particular. Si Schwab, Fidelity y E*TRADE ofrecen versiones similares de acceso directo a BTC y ETH, la categoría cambia: la propiedad directa de cripto pasa a colocarse mentalmente junto a cualquier otro bloque opcional de activos dentro de una cuenta diversificada.
Dos escenarios se abren a partir de aquí. El escenario alcista se materializaría si Schwab amplía la elegibilidad más rápido de lo que sugiere el despliegue por fases y si la experiencia de uso resulta lo bastante fluida como para que los clientes consoliden sus tenencias cripto en la nueva cuenta. En ese caso, la combinación de Fidelity, E*TRADE y Schwab podría generar un impulso de demanda dentro del canal de bróker tradicional, en línea con un caso alcista citado por Citi que proyecta 165.000 dólares para Bitcoin y 4.488 dólares para Ethereum. Solo la huella de distribución de Schwab presionaría a los intermediarios que hoy limitan el acceso a ETF o contenidos educativos a acelerar la paridad de plataforma.
El escenario bajista se apoya en la fricción: restricciones por estados, estructura mediante filial bancaria, ausencia de depósitos en cripto y limitaciones actuales de transferencias frente a plataformas cripto nativas. Si esos límites mantienen la adopción acotada y los inversores que buscan exposición directa siguen prefiriendo Coinbase, Kraken o la integración más completa de Fidelity, el lanzamiento podría percibirse como una normalización más simbólica que operativa. Para quien quiera ver cripto junto a la renta variable en una única vista operativa, el carril de filial bancaria puede sentirse más rígido de lo que sugiere la narrativa de cartera integrada.
El próximo dato relevante llegará cuando Schwab muestre la velocidad de conversión del primer grupo del segundo trimestre y si el despliegue se acelera según lo previsto. La rapidez con la que pase de ese cohorte inicial a la disponibilidad general dará al mercado una señal clara: ambición real de escala o ejercicio de cumplimiento cuidadosamente administrado.