La Cámara de Representantes de EE. UU. aprueba una ley de vivienda que veta las CBDC hasta 2030

La Cámara de Representantes de Estados Unidos dio luz verde a una amplia legislación sobre vivienda que incluye una prohibición temporal de las monedas digitales de banco central (CBDC), un triunfo político para los legisladores que buscan acotar la participación del banco central en el dinero tokenizado. La iniciativa pasa ahora al presidente Donald Trump, que previsiblemente promulgará la norma. Según el registro oficial de votación, la Cámara aprobó el martes la 21st Century ROAD to Housing Act por 358 votos a favor y 32 en contra, después de que el Senado la respaldara el día anterior con una mayoría también holgada. El texto se centra en la asequibilidad de la vivienda, pero el apartado sobre CBDC"y la excepción para stablecoins" es el punto más vigilado por la industria cripto y de servicios financieros. Claves del texto La Cámara aprobó la 21st Century ROAD to Housing Act con una restricción que impediría a la Reserva Federal emitir o crear una CBDC, o un activo digital "sustancialmente similar", hasta el 31 de diciembre de 2030. La prohibición no abarca toda la actividad cripto: el proyecto contempla una excepción para determinadas stablecoins denominadas en dólares, descritas como abiertas, sin permisos y privadas. La dirección del Congreso cerró un acuerdo tras desacuerdos previos, lo que sugiere que el lenguaje sobre CBDC fue negociable, pero se mantuvo. Con la aprobación final pendiente de la firma presidencial, la norma podría influir en cómo bancos y empresas cripto preparan su cumplimiento regulatorio durante el resto de la década. Qué cambia: veto temporal a las CBDC La cláusula incluida en la ley de vivienda impediría a la Reserva Federal, "directa o indirectamente", emitir o crear una moneda digital de banco central"o cualquier activo digital "sustancialmente similar"" hasta el 31 de diciembre de 2030. Aunque el plazo es limitado, la intención es frenar experimentos o despliegues de una versión tokenizada del dinero del banco central durante lo que queda de década. En la práctica, una restricción de este tipo puede condicionar la planificación institucional. Bancos y otros intermediarios regulados suelen basarse en señales regulatorias claras para diseñar productos y gestionar riesgos. Al limitar la posibilidad de que la Fed avance con una CBDC por la vía de la emisión o creación, la norma busca reducir la incertidumbre de las entidades que ven en las CBDC un giro hacia infraestructuras de liquidación controladas centralmente. El uso del concepto "sustancialmente similar" puede abrir, a la vez, debates interpretativos sobre qué actividades quedarían prohibidas. Las entidades supervisadas podrían verse obligadas a evaluar no solo propuestas explícitas de CBDC, sino también productos de activos digitales relacionados que pudieran considerarse comparables a una CBDC. Esa necesidad de cumplimiento puede aparecer incluso sin que llegue a lanzarse una CBDC. Excepción para stablecoins: se acota el alcance El texto incorpora una excepción para las stablecoins, permitiendo una "moneda denominada en dólares" descrita como abierta, sin permisos y privada. La redacción sugiere que el Congreso pretende evitar un veto total a la funcionalidad de las stablecoins, al tiempo que limita la emisión por parte del banco central de una forma tokenizada de moneda fiduciaria. Para los equipos de cumplimiento, la distinción importa: el foco recae en el papel de la Reserva Federal y no en una prohibición general de emisión o uso de stablecoins. Aun así, los calificativos"abierta, sin permisos y privada" pueden requerir aclaraciones en función de cómo los reguladores interpreten el acceso, la gobernanza y la privacidad de las transacciones. Las firmas reguladas suelen operar con controles de transparencia, conservación de registros y reportes a supervisores; los sistemas "privados" podrían exigir un análisis legal y operativo adicional para asegurar que no erosionan la auditabilidad ni las obligaciones de AML. Tramitación acelerada y camino a la promulgación El avance rápido de la ley refleja un acuerdo de última hora entre las cúpulas de la Cámara y el Senado sobre el paquete de vivienda. Cointelegraph informó de que, tras el voto del Senado, el lenguaje sobre CBDC se mantuvo durante las negociaciones y se preservó frente a borradores anteriores. El presidente del Comité Bancario del Senado, Tim Scott, celebró el resultado como una victoria para las familias y subrayó que el Congreso había cumplido un objetivo político perseguido desde hace tiempo. La prohibición de las CBDC ha sido una prioridad reiterada de legisladores republicanos durante años, incluida legislación previa que no llegó a promulgarse. Entre los antecedentes figura una propuesta específica sobre CBDC del representante Tom Emmer, la AntiCBDC Surveillance State Act, presentada en junio de 2025 y aprobada por la Cámara en julio. Pese a superar ese trámite, no avanzó en el Senado. La ley de vivienda adopta otra vía: incorporar la restricción sobre CBDC dentro de una norma prioritaria, una estrategia para lograr objetivos de política de activos digitales cuando las iniciativas independientes se estancan. Implicaciones de cumplimiento y regulación Para las entidades reguladas, el efecto inmediato es la señal que envía el Congreso sobre los límites al dinero digital del banco central. Aunque el veto apunta directamente a la Reserva Federal, puede influir en cómo otros supervisores interpretan el entorno de política pública al vigilar pagos, activos tokenizados y stablecoins. Las instituciones también operan en un marco multijurisdiccional. La medida es doméstica, pero los grupos con presencia internacional deben seguir preparándose para reglas exteriores, como el régimen europeo MiCA. Las diferencias en clasificación de tokens, obligaciones de emisores y normas sobre stablecoins implican que el veto estadounidense a las CBDC no necesariamente encaja con los requisitos europeos de gestión de reservas, autorización y divulgación continua. En materia de riesgos y control, la ley no sustituye las exigencias vigentes de AML/KYC ni las normas de protección al consumidor aplicables a criptoactivos e intermediarios financieros. Modifica una pieza del mapa: la capacidad de la Reserva Federal para emitir o crear un activo digital tipo CBDC. Los programas de cumplimiento deberán seguir centrados en diligencia debida de contrapartes, monitorización de transacciones, control de sanciones y conservación de registros, además de vigilar posibles guías regulatorias que aclaren cómo se interpretará el criterio de "sustancialmente similar". Qué seguir a partir de ahora El siguiente hito es la aprobación presidencial. Una vez promulgada la ley, el mercado y las entidades supervisadas previsiblemente buscarán claridad sobre el estándar de "sustancialmente similar" y sobre los términos de la excepción para stablecoins, así como posibles orientaciones posteriores de los reguladores. La incógnita de fondo es cómo estas limitaciones encajarán con futuros debates legislativos en EE. UU. sobre la estructura del mercado cripto, donde siguen abiertas discusiones sobre reglas de negociación, custodia y conducta de mercado.