La CFTC evalúa la propuesta de CME para lanzar futuros de petróleo 24/7
CME Group quiere llevar la negociación de petróleo a un modelo ininterrumpido, 24 horas al día y siete días a la semana. La iniciativa está ahora en manos de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), que sigue revisando si autoriza el lanzamiento.
El operador de mercados anunció el 11 de junio su plan para estrenar un nuevo contrato de futuros sobre crudo West Texas Intermediate (WTI) diseñado específicamente para cotizar de forma continua, junto con un producto equivalente de futuros sobre oro "24/7". En el caso del petróleo, la fecha objetivo es el 30 de agosto, supeditada a la aprobación regulatoria.
El contrato propuesto de WTI tendría un tamaño de 10 barriles. Eso lo situaría en una décima parte del tamaño de los actuales Micro WTI de CME. Los futuros de WTI existentes ya ofrecen acceso casi ininterrumpido durante la semana, con una breve pausa diaria; el nuevo producto eliminaría también ese paréntesis para habilitar una negociación verdaderamente continua.
El calendario del oro es más rápido: CME prevé iniciar la negociación de oro 24/7 el 26 de julio, aproximadamente un mes antes de la potencial puesta en marcha del contrato de petróleo.
La CFTC no ha señalado públicamente intención de bloquear la propuesta, pero el proceso de autorización continúa.
La presión sobre plataformas "criptonativas" también está en el trasfondo. En mayo, CME y la bolsa rival ICE pidieron a los reguladores estadounidenses que intensificaran el escrutinio sobre este tipo de mercados, con Hyperliquid como caso destacado. Hyperliquid ya ofrece contratos perpetuos 24/7 sobre materias primas, incluido el petróleo, fuera del marco regulatorio tradicional que rige a operadores como CME.
El mensaje de CME e ICE a los supervisores se centró en el riesgo de manipulación. Según sostienen, algunos modelos de negociación anónima permiten acumular posiciones relevantes sin los controles de verificación de identidad ni las obligaciones de reporte de posiciones que se exigen en mercados regulados.
La cautela regulatoria tiene además un componente operativo. Históricamente, los reguladores han sido prudentes al ampliar horarios en materias primas, porque la liquidación, el cálculo de márgenes y los sistemas de gestión de riesgo se diseñaron bajo el supuesto de interrupciones diarias. Eliminar esos descansos obliga a las bolsas a demostrar que su infraestructura puede operar de forma continua sin generar vulnerabilidades sistémicas.
El menor tamaño del contrato (10 barriles) busca, en parte, mitigar dudas sobre la liquidez al atraer a minoristas y a institucionales más pequeños, con potencial para aportar actividad en más husos horarios.
Para los inversores, la posibilidad de futuros de petróleo 24/7 supondría un cambio relevante en el funcionamiento de los mercados energéticos. Los eventos geopolíticos que mueven el precio del crudo no se ajustan a los horarios de negociación de EE. UU.: una interrupción de un oleoducto en Oriente Medio a las 2:00 a. m. hora del Este obliga hoy a esperar a la reapertura o a recurrir a alternativas menos reguladas para reaccionar.
El estreno del oro el 26 de julio será una primera prueba. Si el despliegue se produce sin incidencias significativas, el camino regulatorio del contrato de petróleo previsto para agosto podría allanarse de forma notable.