Pi Network sube un 5,8% tras completarse el Protocolo 22
PI cotizaba cerca de 0,1893 dólares el 28 de abril, tras repuntar un 5,8% en las últimas 24 horas y más de un 10% en la semana, impulsado por el avance técnico asociado al Protocolo 22. Pese al rebote, el token sigue muy lejos del máximo de febrero de 2025 (2,99 dólares), por lo que el movimiento se interpreta más como una fase de reconstrucción que como euforia.
El Protocolo 22, finalizado el 27 de abril, se ha convertido en el eje del relato de recuperación. La actualización de la mainnet busca mejorar la escalabilidad, el rendimiento de transacciones y la preparación para aplicaciones descentralizadas. Más de 10.000 millones de PI ya han migrado a Mainnet, mientras que alrededor de 6.000 millones continúan bloqueados. Esa oferta líquida limitada ayuda a contener la presión vendedora inmediata y mantiene el foco del mercado en la expansión de la utilidad.
El mercado ya mira al siguiente hito. La expectativa se desplaza hacia el Protocolo 23, previsto para mayo, que debería incorporar contratos inteligentes y ampliar las capacidades de finanzas descentralizadas y funcionalidad crosschain, abriendo más espacio para que los desarrolladores construyan sobre la red.
En lo técnico, se perfila un posible patrón de doble suelo, con una "línea de cuello" cerca de 0,190 dólares, nivel que actúa como prueba clave para confirmar continuidad. Los indicadores de momento empiezan a favorecer a los alcistas, aunque el escenario requiere confirmación mediante seguimiento del movimiento y defensa de soportes.
PI se mantiene por encima de sus medias móviles exponenciales de 10, 20, 50 y 100 días. El RSI de 14 días, en torno a 63,96, no muestra señales inmediatas de sobrecompra, mientras que el RSI semanal, cerca de 36,01, sugiere que el activo aún podría estar recuperándose de condiciones previas de sobreventa.
El soporte principal se sitúa en 0,1832 dólares. Si el precio supera 0,190 dólares, los objetivos al alza pasan por 0,2045 y después 0,220 dólares. Si el soporte cede, el riesgo bajista podría acelerarse con rapidez.