La Fed decide mañana sobre los tipos; el último discurso de Powell alimenta la especulación del mercado
La Reserva Federal de EE. UU. comunicará mañana su decisión de tipos correspondiente a abril. El consenso del mercado descuenta prácticamente al 100% que el rango objetivo se mantenga sin cambios en el 3,5%–3,75%, por lo que el foco se traslada al mensaje.
El principal catalizador será la comparecencia de Jerome Powell, que se prevé como su última intervención pública en esta etapa al acercarse el fin de su mandato como presidente de la Fed, previsto para el 15 de mayo de 2026. Cualquier matiz sobre el calendario de futuros recortes, el peso de la inflación o el impacto de las tensiones globales y del petróleo puede mover las expectativas.
La cautela de la Fed se apoya en que la inflación sigue por encima del objetivo del 2%. El último dato de IPC situó la tasa interanual en el 3,3% en marzo, máximo desde 2024, en un contexto de inestabilidad geopolítica y encarecimiento de la energía. Aunque el crecimiento del empleo se ha moderado, el desempleo continúa bajo y la actividad se mantiene en terreno positivo.
En el frente político, el presidente Donald Trump ya ha nominado a Kevin Warsh para sustituir a Powell cuando expire su mandato.
De cara a 2026, el mercado ha reducido de forma notable la apuesta por recortes: de estimar 2 o 3 bajadas a comienzos de año, ahora se inclina por 0 o 1, en función de los próximos datos de inflación. Aun así, algunas grandes firmas (J.P. Morgan, Goldman Sachs y Morgan Stanley) siguen contemplando uno o dos recortes más adelante en 2026.
Implicaciones para bitcoin y el mercado cripto: en 2025, bitcoin solo subió tras 1 de 8 reuniones del FOMC, lo que subraya que pesan más las expectativas que la decisión en sí. Incluso un tono favorable de Powell podría derivar en caídas si el mercado ya lo tiene descontado.
En estos momentos, bitcoin cotiza cerca de 76.532 dólares y pone a prueba una zona clave entre 79.000 y 83.000 dólares. Una ruptura de ese rango podría abrir la puerta a los 90.000 dólares. Señales más suaves por parte de la Fed o un IPC por debajo de lo previsto darían apoyo al alza, mientras que datos más fuertes podrían provocar un retroceso a corto plazo.