La FSA de Japón cierra el paquete normativo sobre stablecoins y nuevos intermediarios cripto
La Agencia de Servicios Financieros de Japón (FSA) dio por finalizada una nueva ronda de normas bajo la Ley de Servicios de Pago (Funds Settlement Act), con la que abre la puerta a que un conjunto más amplio de medidas vinculadas a pagos entre en vigor el 1 de junio de 2026. Según comunicó el regulador, el paquete abarca los métodos de pago electrónico —incluidas las stablecoins—, las actividades de intermediación en criptoactivos y servicios de pago electrónico, además de los negocios de transferencia de fondos.
La FSA indicó que la nueva ordenanza, las órdenes de la Oficina del Gabinete y las directrices relacionadas se publicaron de forma conjunta tras el proceso de consulta pública y se aplicarán desde el 1 de junio. El ajuste más seguido por el mercado se centra en los métodos de pago electrónico de tipo "trust": el supervisor precisó que los activos de reserva de determinados instrumentos de tipo derecho de beneficiario de fideicomiso podrán invertirse no solo en depósitos a la vista, sino también —bajo ciertas condiciones— en bonos del Estado y depósitos a plazo cancelables. El regulador también detalló requisitos más claros sobre el ratio de asignación permitido y sobre salvaguardas para evitar pérdidas de principal, lo que apunta a un marco de cumplimiento más exigente para emisores y custodios.
En materiales explicativos previos, los funcionarios recordaron que Japón ya introdujo reglas para stablecoins en 2022 y que esta revisión busca otorgar mayor flexibilidad a los emisores sin debilitar la protección del consumidor.
El paquete incorpora, además, un nuevo régimen para intermediarios. La FSA creó una categoría específica de intermediación en instrumentos de pago electrónico y criptoactivos, con reglas expresas sobre registro, información que debe divulgarse a los usuarios, obligaciones de explicación, conductas prohibidas y otras medidas de protección, así como sobre el contenido de los libros y registros exigidos. El objetivo, según los documentos de política del organismo, es regular únicamente a las empresas que actúan como intermediarias, evitando imponerles una carga de licencia completa pensada para entidades que custodian activos de clientes. La distinción resulta relevante para compañías que conectan usuarios con servicios de criptoactivos o stablecoins sin operar como casas de cambio integrales ni como emisores de pagos.
Las reformas también tratan la actividad de pagos transfronterizos y el encaje de ciertas estructuras con componente extranjero. La FSA definió categorías de acuerdos de cobro y pago transfronterizos que quedan fuera de las normas de transacciones de divisas y, a la vez, aclaró cómo bancos, aseguradoras y sus filiales pueden participar en el nuevo negocio de intermediación.
Durante la consulta, la agencia recibió 259 comentarios de 62 personas y organizaciones, señal de un seguimiento intenso por parte de la industria y de observadores jurídicos. La notificación añadió que las ordenanzas y órdenes de la Oficina del Gabinete pertinentes fueron aprobadas por el gabinete el 19 de mayo y publicadas formalmente el 22 de mayo.
Para Japón, el movimiento supone otro paso en la normalización gradual de las stablecoins y de las herramientas de pago digital dentro del sistema financiero formal. En lugar de tratar el sector como un nicho estrictamente cripto, la FSA extiende un marco más estructurado a instrumentos de pago, intermediarios y servicios de transferencia de dinero de forma simultánea, con los activos de reserva, la divulgación de información y la protección del usuario como ejes del esquema.
Con la fecha de entrada en vigor fijada para el 1 de junio, las empresas afectadas deberán adaptar sus operaciones al nuevo marco en plazos ajustados.